Cómo combatir las várices

Las várices son una gran fuente de preocupación para muchas personas, especialmente si se trata de mujeres. Es una problemática que actualmente se aborda muchísimo desde la cuestión estética pero no deja de ser una dolencia física como cualquier otra, y los orígenes de su aparición pueden ser muy variados.

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La gran mayoría de la gente sabe que las várices son venas que se han dilatado (aumentan de tamaño) de una forma anormal. Esto lleva a que se hinchen y sean fácilmente identificables a simple vista. Es una problemática presente tanto en hombres como en mujeres, pero son estas últimas las que les brindan una mayor importancia desde lo estético.

Es cierto que las várices no son nada atractivas a la vista, pero también hay que mencionar que son realmente molestas. Cuando aparecen, y conforme al paso del tiempo, van provocando picazones, calambres, ardor y demás sensaciones realmente desagradables.

¿Pero qué originan las várices?, se estarán preguntando. Existen diferentes respuestas para dicho interrogante. Si están gran parte del día de pie o sentados pueden sufrir várices; en el caso específico de las mujeres también aparecen cuando utilizan zapatos con tacones muy altos, y otros motivos pueden ser el calor, una mala alimentación o un estilo de vida sedentario.

La genética también es una cuestión a tener en cuenta. No podemos decir que una persona les transmita a sus hijos las várices, pero en el caso de que el padre o la madre sufran este problema también es factible que aparezca en sus hijos. Las várices no se heredan, pero sí la predisposición a que las venas se inflamen anormalmente.

Si sufren este problema, puede tener varias soluciones: el ejercicio físico ayuda a mejorar la circulación e impide que aparezcan; los baños con agua caliente también son otra alternativa, y finalmente mencionamos la cirugía láser. Ante cualquier duda consulten con su médico de confianza.


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